Tres evidencias para la resiliencia hídrica en los Andes en el Año de los Pastizales y Pastores

Fig 1. Pastizales de puna. Sibinacocha, Cusco. Peru. Foto: Pedro Rau

En el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (2026) #AñoPastizalesYPastores, los ecosistemas de montaña se posicionan como componentes centrales para la seguridad hídrica regional. Luego de varios años de trabajo en proyectos, asesoría y co-asesoría en tesis de maestría y doctorado con las redes de investigación donde tengo la oportunidad de participar, este 2026 viene dando sus frutos en cuanto a publicaciones de alto impacto. Tres investigaciones publicadas recientemente en Perú en las cuencas de zonas de Puna en Ancash, Piuray-Ccorimarca en Cusco y Rímac en Lima, ofrecen evidencias científicas únicas para la mejora en la toma de decisiones informadas frente a la crisis climática. A continuación, tres evidencias para el manejo adecuado de las intervenciones y proyectos relacionados al agua en estas regiones.

Evaluando caudales mensuales por reanálisis hidrológico durante eventos El Niño


Fig 1. Rio Piura - Puente Ñacara en epoca húmeda (izquierda) y seca (derecha).

Resumen traducido: Rau et al (2024)

La disponibilidad de agua en cuencas áridas es una preocupación grave y su cuantificación sigue siendo incierta. La variabilidad climática, como el fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), puede empeorar este escenario, exacerbando las inundaciones en algunas regiones, como la cuenca de Piura en la costa norte del Pacífico peruano.