Tres evidencias para la resiliencia hídrica en los Andes en el Año de los Pastizales y Pastores

Fig 1. Pastizales de puna. Sibinacocha, Cusco. Peru. Foto: Pedro Rau

En el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (2026) #AñoPastizalesYPastores, los ecosistemas de montaña se posicionan como componentes centrales para la seguridad hídrica regional. Luego de varios años de trabajo en proyectos, asesoría y co-asesoría en tesis de maestría y doctorado con las redes de investigación donde tengo la oportunidad de participar, este 2026 viene dando sus frutos en cuanto a publicaciones de alto impacto. Tres investigaciones publicadas recientemente en Perú en las cuencas de zonas de Puna en Ancash, Piuray-Ccorimarca en Cusco y Rímac en Lima, ofrecen evidencias científicas únicas para la mejora en la toma de decisiones informadas frente a la crisis climática. A continuación, tres evidencias para el manejo adecuado de las intervenciones y proyectos relacionados al agua en estas regiones.

Dinámicas y predicción de precipitaciones extremas en Piura


Fig 1. Lluvias en la región Piura 2017 (Fuente: El Comercio)

Resumen traducido: Rau et al (2019)

El estudio del fenómeno El Niño Oscilación del Sur (ENOS) es fundamental para la gestión de riesgos en el Perú, particularmente en la región de Piura, en el norte del país. Este estudio se centra en cerrar la brecha entre la comprensión de las dinámicas a gran escala del Océano Pacífico y la predicción de sus impactos en las precipitaciones a nivel local. 

La zona de estudio es la Cuenca del Río Piura, un área caracterizada por una topografía compleja que varía desde los -10 (depresión topográfica) hasta los 3640 m.s.n.m (Andes), lo que influye directamente en los patrones de precipitación. El impacto socioeconómico de los eventos extremos asociados al ENSO es devastador; por ejemplo, para El Niño Costero 2017 se estimaron pérdidas económicas de hasta 3124 millones de dólares (Macroconsult). A pesar de los avances científicos, persiste una falta de capacidad consistentes para predecir tanto los eventos oceánicos a gran escala como sus impactos específicos en Sudamérica. Un caso crítico de estudio representa El Niño Costero del 2017, que demostró la necesidad de mejorar los pronósticos de lluvia locales. El estudio aborda este problema mediante el enfoques de técnicas estadísticas y de machine learning con información disponible de precipitaciones (PISCO a 0.1° de resolución), temperatura superficial del mar (SST, Hadley a 1° de resolución), temperatura troposférica (TT, RSS a 2.5° de resolución), presión a nivel del mar (SLP, NCEP-R2 a 2.5° de resolución) y altura geopotencial (GHT, NCEP-R2 a 2.5° de resolución).